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Durante el crecimiento infantil se construyen la mayoría de intereses y actividades que marcarán el futuro del individuo.

Las destrezas y conocimiento que adquirimos de niños forma parte del desarrollo cerebral que hará más fácil la absorción de conocimiento.

 

 

En el caso de los instrumentos musicales, el reconocimiento del orden rítmico de los sonidos ejercita regiones cerebrales relacionadas a la creatividad.

Aprender a tocar guitarra permitirá ejercitar la capacidad de concentración y tolerancia de los niños.

La edad ideal para aprender a tocar es entre los 6 y 7 años.

 

Puedes encontrar guitarras clásicas y eléctricas en la plataforma Eyava.

La motricidad en las manos mejorará y también la psicomotricidad, haciendo movimientos más precisos y ejercitando el pulso.

Para quienes desean ampliar su habilidad rítmica de una forma distinta, puede optar por la batería como un instrumento ideal.

La batería es un ritmo primario en las melodías y llega a guiar los otros sonidos.

Además, es un instrumento que potencia la coordinación visual y manual.

 

Comprando tu batería en Eyava puedes recibirla en la puerta de casa.

Una opción novedosa para los más pequeños son las alfombras de piano con sonido integrado.

Estas permiten agilizar los movimientos, mejorar el equilibrio y contribuir al desarrollo cognitivo.

Los instrumentos contribuyen a las habilidades sociales a desarrollar de un niño o niña.

Compartir habilidades positivas entre otros niños y niñas contribuirá a su sentido de pertenencia y autoestima.

 

El resultado de la habilidad musical es muy beneficioso para desarrollar la personalidad desde muy temprana edad.

Explora el catálogo de instrumentos de Eyava y dale a tus hijos la oportunidad llevar la música como un estilo de vida.